Todas las respuestas sobre el implante de mamas

Uno de los atributos femeninos por excelencia se traduce en la silueta que dibujan las mamas de la mujer. Un escote sugerente, femenino, insinuante es tal vez el anhelo a alcanzar por muchas de ellas a las que la "diosa naturaleza" las privó de este "don".

Un busto más grande, para quienes tienen mamas pequeñas. Un busto más firme y joven, para aquellas mujeres que han sufrido los embates del embarazo. Mamas más turgentes y nuevamente en su lugar, para las que bajaron de peso y vieron sus pechos sometidos a los efectos de la gravedad.

Ahora bien, la pregunta del millón: "¿Cuál será la mejor prótesis para mí?". He ahí la tarea de los especialistas, que consiste en aconsejar a cada mujer acorde a sus características corporales personales y además a sus expectativas el tipo de prótesis que mejor se adapte a sus necesidades.

Dónde colocarlas

Las prótesis mamarias pueden ubicarse detrás de la glándula mamaria (retroglandulares) o detrás del músculo pectoral (retromusculares).

La elección de una u otra ubicación estará relacionada con el tipo de mama que tenga la paciente y el que desee tras la cirugía.

La ubicación retromuscular tiene varias ventajas respecto a la retroglandular.

Primero y principal, no interfiere con los estudios de la mama (mamografía, ecografía mamaria, resonancia magnética nuclear), siendo la más aconsejada por los mastólogos y ginecólogos. Presenta menor posibilidad de encapsulamiento, que es una contractura del tejido que se forma alrededor de la prótesis, al reconocerla como extraña, lo cual puede generar cambios en la forma de la mama, endurecimiento de la misma y hasta dolor.

Por otro lado, al insertarse el músculo en la clavícula acompaña la caída de la mama en presencia de la prótesis, brindando un aspecto más natural luego de la colocación.

Dónde se ubica la cicatriz

La misma puede ubicarse en el borde de la aréola, siendo muy poco visible, ya que el tatuaje natural de la aréola la disimula (periareolar).

También puede ubicarse en el surco inframamario, donde se une la mama a la parrilla costal. Esta ubicación es muy buena y la cicatriz no se observa con la paciente de pie, ya que queda tapada por el polo inferior de la mama.

La colocación de la cicatriz en la axila es otra opción para aquellas pacientes que no quieran tener una "marca" en la mama misma.

La cirugía

Se trata de una intervención que se realiza con inmoananlgesia, es decir, anestesia local más una sedación que le permite a la paciente un estado placentero sin sufrir dolor y además poder, a las pocas horas de realizada la cirugía, continuar el descanso en casa.

Se debe guardar reposo durante 48 horas, momento en el cual se realiza la primera curación.

Hay que utilizar ropa interior elastizada durante las 4 a 6 semanas posteriores a la cirugía.

También es fundamental no realizar esfuerzos los primeros siete días posteriores a la intervención, ya que con él puede coleccionarse líquido alrededor del implante (seroma) o sangre (hematoma postoperatorio), y si eso se produjera hay que volver al quirófano para evacuarlo a través de la cicatriz.

Es de rutina la utilización de antibióticos, analgésicos y antiinflamatorios.

Se requiere de estudios previos: análisis de sangre, orina, mamografía o ecografía mamaria, HIV Elisa, ECG y riesgo quirúrgico.

Lo más importante en este tipo de intervención, al igual que en cualquier cirugía estética, consiste en ir en busca de lograr las expectativas de la paciente.

Cuanto más natural sea la forma y el aspecto de la mama luego de la cirugía, menor será la posibilidad de que se note que es un busto operado.

Para ello, hay que conservar la movilidad y forma naturales de la misma, teniendo siempre presente qué es lo que la paciente prefiere y no lo que el cirujano quiere.

Por: Dr. Marcos Alberto (MN 81.904)Especialista en cirugía plástica, estética y reparadoraDirector del Centro Estetic-Artwww.estetic-art.com.arinfo@estetic-art.com.ar

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