El regreso del PRI: ganaba Peña Nieto

CIUDAD DE MEXICO.- El cambio en México tiene un rostro conocido. Encumbrado por una maquinaria política descomunal, Enrique Peña Nieto, el joven candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ganaba anoche las elecciones presidenciales en México con alrededor del 42% de los votos, 11 puntos de ventaja sobre Andrés Manuel López Obrador (31%), el veterano líder izquierdista, según los sondeos en boca de urna divulgados por algunos medios. Junto a la izquierda, el gran derrotado sería el oficialista Partido de Acción Nacional (PAN), representado por Josefina Vázquez Mota, que habría obtenido un 23% de respaldo.

Si los resultados oficiales confirman la proyección de los sondeos en boca de urna, Peña Nieto, de 45 años, pondría fin a los 12 años de travesía del desierto del PRI, el partido-Estado fundado por el general Plutarco Elías Calles en 1929 y que se perpetuó en el poder durante siete décadas.

"Todas las encuestas que tenemos y los números preliminares lo confirman: Enrique Peña Nieto es el próximo presidente de México y por una amplia mayoría", dijo el coordinador de campaña del PRI, Luis Videgaray, a la cadena de televisión Milenio. Vázquez Mota, en tanto, fue la primera en reconocer la derrota. "La ciudadanía ha hablado y nos corresponde acatar el resultado de las urnas", dijo.

Se inicia ahora una nueva etapa en este país de 112 millones de habitantes con muchos interrogantes en el aire. El presidente que gobernará los próximos seis años recibe un país en guerra permanente contra un crimen organizado al que el mandatario saliente, el conservador Felipe Calderón, no pudo derrotar. En el camino quedan más de 55.000 muertos y una sensación de impunidad perpetua. Recibe también un país con más pobres que hace seis años (46,2% de la población) y con una regeneración democrática todavía por abordar.

Calderón, no obstante, deja el poder con un índice de aprobación respetable por haber mantenido estables los indicadores macroeconómicos. Pero seguramente será recordado como el hombre que volvió a abrirle las puertas de Los Pinos a un partido al que muchos mexicanos temen por las prácticas autoritarias que desarrolló en el pasado. "Hoy es un gran día para México; es un privilegio poder votar en libertad y que el proceso electoral sea confiable y respetado", dijo el mandatario tras emitir su voto en la capital.

A Peña Nieto, ex gobernador del estado de México, las encuestas siempre le fueron favorables. Con el apoyo pactado de los grandes medios audiovisuales y una campaña milimétricamente medida, en la que no faltaron algunas de las prácticas antidemocráticas del pasado, como compra de votos y "acarreos" de personas a los actos electorales, el candidato del PRI era el gran favorito para ganar.

Con un discurso muy medido y un programa electoral pragmático y desideologizado, Peña Nieto se supo rodear de un equipo de tecnócratas que trasladaron inteligentemente el mensaje de la estabilidad y el orden, las bazas con las que siempre ha jugado el partido.

"Hoy los ganadores son todos los mexicanos que participan en esta fiesta de la democracia", se limitó a decir el líder priista al acercarse a su centro de votación en el estado de México.

La jornada electoral, con la lluvia presente en medio país, transcurrió sin graves incidentes. El narcotráfico, que se llevó la vida de 2400 personas durante los tres meses de campaña electoral, se tomó el día libre, al menos en cuanto a actos violentos. Su influencia soterrada sobre muchos candidatos en aquellas localidades donde los carteles imponen la ley es algo que no muestran las estadísticas, pero que conocen bien aquellos que viven en Chihuahua, Tamaulipas, Nueva León, Michoacán y otros estados.

En la colonia Roma, un barrio del centro de Ciudad de México, la tormenta no impidió que se formara una larga fila de votantes a las puertas de la escuela primaria Manuel López Cotilla. "La única irregularidad que vi es que la casilla [el centro de votación] se abrió con dos horas de retraso, pero por lo demás hay tranquilidad", comentó Claudia Schelley, una de las 30.000 observadoras electorales acreditadas en unos comicios en los que, además de presidente, los 79,5 millones de mexicanos con derecho a voto debían elegir diputados, senadores, alcaldes, parlamentarios locales y algunos gobernadores.

Participación

A falta de datos sobre participación, las autoridades electorales esperaban que la abstención se situara en el tradicional 40%.

"Ojalá Calderón se hubiera podido volver a presentar; creo que lo hizo muy bien y estoy aterrada sólo de pensar que pueda volver el PRI", confesó Claudia en voz baja. En la fila de votación, sin embargo, las preferencias se mostraban de viva voz.

"El mejor gobierno en la historia de México fue el de Porfirio Díaz [el general que rigió los destinos del país durante casi treinta años y que fue derrocado en los inicios de la revolución]", voceó Daniel Méndez, un cincuentón que no ocultaba sus simpatías por el PRI. A su lado, Christian, un joven de 20 años, sonreía y, mucho más calmado, afirmaba que votaría por López Obrador: "Es el menos malo de todos".

Christian, parte de ese 18% de jóvenes que acudieron a votar por primera vez, veía con buenos ojos la irrupción del movimiento estudiantil Yosoy132, el colectivo que dinamizó la campaña en las redes sociales y en la calle con sus reclamos por un México más democrático y que ayer estuvo presente como observador en muchos centros electorales.

El fantasma del fraude, que empañó las elecciones de hace seis años, cuando López Obrador denunció graves irregularidades a favor de Calderón, fue descartado totalmente por Leonardo Valdés, presidente del Instituto Federal Electoral (IFE): "Estamos ante la elección más equitativa, limpia e imparcial de toda nuestra historia".

Con el triunfo en las elecciones presidenciales casi en el bolsillo (a falta de que los resultados oficiales confirmen los sondeos), el PRI buscaba anoche llevarse el "carro completo", como suele presumir su militancia, es decir, obtener también el control de las dos cámaras del Congreso.

La mayoría parlamentaria le otorgaría de nuevo al partido un poder casi parecido al de los viejos tiempos, dado que ya gobierna en 20 de los 32 estados del país. Sólo algunos oasis, como el Distrito Federal, que seguiría gobernado por la izquierda, o el estado de Guanajuato, donde habría triunfado el PAN, evitarán una hegemonía política de consecuencias imprevisibles para el país.

Boca de urna

ENRIQUE PEÑA NIETO

Partido Revolucionario Institucional 42%

ANDRES M. LOPEZ OBRADOR

Partido de la Revolución Democrática 31%

JOSEFINA VAZQUEZ MOTA

Partido de Acción Nacional 23-24%

Dichos y hechos

Calderón se iría a vivir al extranjero

El diario norteamericano The Washington Post afirmó ayer que el presidente mexicano, Felipe Calderón, podría abandonar México junto con su familia después de la sucesión presidencial, el próximo 1° de diciembre, por cuestiones de seguridad. "Es probable que él y su familia dejen México para vivir en el extranjero cuando su gestión termine. Será muy peligroso como para permanecer, advierte en conversaciones privadas, porque las poderosas mafias del narco podrían venir por él", afirmó el periódico. Calderón lanzó en 2006 una guerra contra el narcotráfico, que dejó más de 50.000 muertos y que muchos opinan que fue un fracaso.

Tres muertos y dos heridos en Chiapas

Por lo menos tres personas murieron y dos resultaron heridas por el enfrentamiento que se produjo ayer en el municipio de Rincón Chamula, ubicado en el estado sureño de Chiapas, entre simpatizantes del PRI y del Partido Verde Ecologista de México, en el marco de las elecciones presidenciales. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ordenó de inmediato el despliegue del ejército en Rincón Chamula para evitar incidentes mayores. (ANSA)

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