Inmortalizan al "Indio" Fernández con su figura en sala de artes

(Semblanza)

* La casa fuerte del actor y productor fue declarada Monumento Artístico del Cine Mexicano

México, 5 Ago. (Notimex).- A 26 años de su muerte, el actor, director y productor Emilio "Indio" Fernández, artífice y protagonista de la Época de Oro del cine mexicano, sigue vigente con su figura inmortalizada en la sala de las artes, que lleva su nombre, inaugurada en Sabinas, Coahuila.

El marzo pasado, la administración municipal "Todos somos Sabinas", encabezada por el presidente municipal, Jesús María Montemayor Garza, celebró un homenaje al director de cine, oriundo de El Hondo, municipio de Sabinas, por lo que se colocó una placa en el salón con su nombre, la cual fue develada por Adela Fernández.

El año pasado, la casa fuerte de "El Indio" Fernández, fue declarada Monumento Artístico del Cine Mexicano, por parte del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) y la delegación Coyoacán, quien también le otorgó la declaratoria de Monumento Histórico en esa delegación.

La Casa Fuerte guarda anécdotas y no sólo del "Indio", sino de los personajes que giraron alrededor del cineasta: Marilyn Monroe, María Félix, Dolores del Río, Pedro Armendáriz, Jorge Negrete, José Alfredo Jiménez, Cuco Sánchez, Paul Newman, Elizabeth Taylor y Greta Garbo.

El artista, quien se dio a conocer a nivel internacional con su trabajo de hombre rebelde o macho en más de un centenar de producciones, nació en Mineral del Hondo, Coahuila, el 26 de marzo de 1904.

Emilio Fernández Romo fue hijo de un general revolucionario y una mujer indígena de origen kikapú. De sus padres heredó el profundo sentimiento y amor por la patria, así como a las costumbres, creencias y pensamientos indígenas que lo llevaron a forjar su personalidad como un hombre de carácter impetuoso.

De adolescente se enroló en las filas del movimiento revolucionario comandado por Adolfo de la Huerta, en contra del gobierno de Álvaro Obregón (1923). Pero la empresa fracasó y fue recluido en una prisión de donde se fugó, exiliándose en Estados Unidos.

Vivió en Chicago y después se mudó a Los Ángeles, ciudad en la que trabajó como albañil en construcciones cercanas a los estudios de Hollywood, sitio en el que laboró como extra, doble, actor secundario y bailarín en películas como "Volando a Río" (Flying down to Rio, 1933), en la que la actriz mexicana Dolores del Río era la estrella.

La llegada de Sergei Eisenstein (director de cine ruso) a Estados Unidos marcó un hito para Emilio Fernández, pues quedó impresionado con el estilo que el cineasta mostró en la película "¡Queviva México!", que resalta la belleza de este país.

Dicho filme sirvió para que el "Indio" desarrollara su propio estilo, en el que tuvo a bien resaltar el espíritu patriótico de México, evocar lo naturalmente mexicano y la estética de la Revolución.

En 1933 Emilio Fernández regresó a México y tuvo que desarrollarse como boxeador, clavadista en Acapulco, panadero, maestro de tiro, camaronero y aviador, ya que aún no iniciaba su carrera en el Séptimo Arte.

Sus inicios en este género se dieron poco tiempo después con la película "Cruz diablo", de Fernando de Fuentes, a la que le siguieron "Janitzio" (1934), de Carlos Navarro; "Celos" (1935), del alemán Arcady Boytler; y "Allá en el rancho grande" (1936), también de Fernando de Fuentes.

Posteriormente, hizo "Adiós Nicanor" (1937), de Rafael E. Porras, en la que además de actuar se desempeñó como guionista; "Juan sin miedo" (1938), de Juan José Segura; "Los de abajo", y "La División del Norte" (1939), de Chano Urueta, entre otras.

Con el impulso económico del general Juan F. Azcárate y de su amigo David Silva, Emilio debutó en 1941 como director con la película "La isla de la pasión. Clipperton".

En ese mismo año, conoció en Cuba a su primera esposa, Gladis Fernández, con quien procreó a su hija Adela.

Dos años después, en 1943, filmó "María Candelaria", una de sus obras más importantes, ya que ganó la Palma de Oro por Mejor Fotografía en el Festival de Cannes, Francia, al tiempo de hacer que el cine mexicano traspasara las fronteras para colocarse entre los mejores delmundo.

Más tarde, realizó "Bugambilia", "Las abandonadas" y "Pepita Jiménez". En 1945 rodó "La perla", una de las películas más destacadas en su larga filmografía y considerada por la crítica como una obra de arte, por lo que de nueva cuenta el nombre del cine mexicano se puso muy en alto a nivel internacional.

Después vinieron películas que consolidaron su éxito: "Enamorada", con María Félix; "El fugitivo" (The fugitive), "Río escondido", "Pueblerina" y "Maclovia", por mencionar algunas.

En 1948, con "Salón México", protagonizada por Marga López, ganó el premio a Mejor Fotografía en el Festival de Bruselas, Bélgica. Dos años después filmó "Víctimas del pecado" y "Cuando levanta la niebla".

En Cuba, el también guionista y argumentista realizó "La rosa blanca" y "La red" (1953), esta última, resultó un fracaso en taquilla, no obstante la belleza de sus imágenes; sin embargo, ganó un Premio Especial por la Historia Mejor Narrada en Imágenes, en el Festival de Cannes, Francia.

En 1961 hizo "Pueblito", con la que ganó el premio Las Perlas del Cantábrico, en el Festival de Cine de San Sebastián, en España.

En el ámbito de la actuación, el "Indio" tuvo gran trabajo en la década de los 60 con filmes como "La bandida" (1962), de Roberto Rodríguez; "Yo el valiente" (1964), de Alfonso Corona Blake, y "La noche de la iguana" (EU, 1964), de John Houston y en la que compartió créditos con Richard Burton y Ava Gardner.

También apareció en "Los hermanos muerte" (1964), de Rafael Baledón; "Duelo de pistoleros" (1965), de Miguel M. Delgado; "El regreso de los siete magníficos" (EU, 1966), de Burt Kennedy; y "The appaloosa" (EU, 1966), de Sydney J. Furie, protagonizada por Marlon Brando.

En 1973 filmó "La Choca", película con la que ganó el Ariel de Plata por Mejor Dirección, Actuación Femenina, Co-actuación Femenina, Fotografía y Edición, así como el premio a la Mejor Dirección en el Festival de Karlovy Vary, en Checoslovaquia.

Ese mismo año, significó su declive como director, no así como actor, ya que apareció en diversas películas mexicanas y extranjeras como "Derecho de asilo" (1972), "Zona roja" (1975) y "Lucky Lady" (Los aventureros del Lucky Lady), entre muchas otras.

A finales de los 70, Emilio cayó preso en Torreón, tras resultar culpable de la muerte de un campesino. Salió seis meses después bajo libertad condicional, pero como no fue a firmar cada semana debido a un accidente que sufrió, de nuevo fue encarcelado.

Sus últimos trabajos fueron "El tesoro del Amazonas" (1983), "Lola la trailera" (1983), "El secuestro de Lola" (Lola la trailera 2), "Arriba Michoacán" y "Cuando corrió el alazán", en 1986.

Con una filmografía que asciende a 129 películas, Emilio "El Indio" Fernández murió a causa de las complicaciones que tuvo por una fractura en la clavícula, el 6 de agosto de 1986, en su casa de Coyoacán, acompañado por su hija Adela y Columba Domínguez, quien fue una de sus cuatro esposas.

NTX/VAB/IPB

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