Imperan modismos y localismos en habla del español en Paraguay

(Especial/Localismos)

Por Serafin Soto. Corresponsal

Asunción, 2 Abr (Notimex).- El habla del español en Paraguay está minada de modismos y localismos, que a través del tiempo se fueron adaptando hasta formar parte de la idiosincrasia idiomática de los habitantes de este país sudamericano.

Pese a tener nacionalidad argentina, el periodista y empresario Natalio Rubinsztein ha sido uno de los pocos investigadores de los localismos utilizados en el lenguaje cotidiano de los paraguayos, observaciones que lo llevaron a escribir un libro sobre el tema.

En su obra "Modismos paraguayos…", Rubinsztein abarcó, por ejemplo, la particular forma de negación o doble negación, el "lueguismo", el "un poco", lo posesivo en extremo y otras singulares formas de hablar que tiene el paraguayo.

La tarea del estudioso argentino, radicado en Paraguay desde 1974, es enriquecida por el aporte de miles de personas, que a través de la página en internet que él habilitó, pueden ir señalando palabras que son de uso común y peculiar significado.

Muchos vocablos se originan en la lengua nativa, el guaraní, que es oficial del Estado, mientras otras provienen del ingenio de la gente y también serían adaptaciones de modismos muy conocidos en países vecinos, especialmente en Argentina.

Aunque abarcar toda la gama de modismos resultaría imposible, existen algunas palabras de uso frecuente, como "vairo", que se usa para referirse a una persona tosca y/o maleducada y proviene del vocablo guaraní "vaí", que en español significa "feo".

Como en Argentina, a las personas jóvenes se las denomina "péndex"; "ndera" se afirma para manifestar negación y desilusión; "masiado" equivaldría a mucho, bastante; "mita"i" es el niño, la criatura; "birome" se le llama al bolígrafo, como en otros países del sur.

Expresiones como "picharse", "plaguearse" o "se hace" forman parte del capítulo que recoge la utilización del verbo en modo reflexivo y/o pasivo; "ahora después", "chau che", "es la hora" o "hay que viene" son modismos definidos para significar un período cumplido.

Como en Uruguay y parte de Argentina, al calzado deportivo en Paraguay se lo llama "champión"; al amigo se le dice también "cuate", igual que en México, o "socio"; cuando el paraguayo está contento, a gusto, se divierte, manifiesta que "se halla".

El "kilombo" es burdel, pero también se utiliza para describir un relajo, caos o desorden; cuando el paraguayo se refiere a un argentino alude al "kurepa" o "kurepí", y en vez de decir joven mujer, usualmente dice "mina", igual que en Argentina.

Se le denomina "ñoño" a la botella de cerveza de un litro, por su parecido a la barriga del popular personaje de la serie televisiva mexicana "El Chavo del 8", en tanto "muerto" es la víctima de un avivado o deshonesto que no ha pagado su cuenta.

Igualmente, de la deuda impaga se afirma que quedó "un mono", mientras "planillero o zoquetero" es el funcionario público que cobra sueldo todos los meses pero sin trabajar, aquel que aparece cada fin de mes solo para percibir su salario.

"Yacaré" se dice al que visita furtivamente a una mujer, en horas de la noche; al calzoncillo se le llama "anatómico" y a la bombacha "calzón".

Cuando el paraguayo está bebiendo con sus amigos se dice que "chupa con los perros"; la novia le dice al novio "macho"; si miente señala que "bolea"; si se burla de alguien, le "farrea".

De esta forma, van apareciendo miles y miles de palabras que ya hacen la jerga común en una conversación entre paraguayos, donde hablar mezclando el español con el guaraní, que se define como "yopará", es también una característica del idioma local.

NTX/SSV/JAH/SBE/COLOQUIAL11

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