EEUU: Jared Loughner se declara culpable de tiroteo en Tucson el año pasado

Jared Loughner se declaró culpable este martes de la balacera en Tucson (Arizona, oeste) en enero de 2011 en la que murieron seis personas y una congresista resultó herida, como parte de un acuerdo que lo enviará de por vida a prisión pero le evitará la pena de muerte.

"Me declaro culpable", dijo Loughner luego de que el juez federal de Tucson, Larry Burns, le leyera la lista de los cargos en su contra, entre ellos el del asesinato de Christina Taylor Green, la niña de nueve años que falleció en el tiroteo. Otras 13 personas resultaron heridas.

Unos minutos antes, el juez Burns lo consideró apto para un juicio, luego de que el atacante recibiera un tratamiento psiquiátrico por esquizofrenia durante más de un año por órdenes judiciales.

Loughner se declaró culpable de 19 cargos de asesinato e intento de asesinato bajo recomendación de su abogada, Judy Clarke, para evitar la pena de muerte y recibir a cambio la cadena perpetua sin posibilidad de apelación.

El acuerdo también evita un largo y penoso juicio que puede resultar psicológicamente desgastante para las víctimas y sus familiares.

Loughner disparó contra los asistentes de un acto político el 8 de enero de 2011 en la entrada de un supermercado en Tucson, donde murieron seis personas y 13 resultaron heridas, entre ellas la congresista demócrata Gabrielle Giffords.

Entre las víctimas fatales figuraban la niña de nueve años y un juez federal. Giffords, quien recibió un balazo en la cabeza, se encuentra desde entonces en rehabilitación y en enero anunció su renuncia al Congreso.

El marido de la ex congresista, Mark Kelly, dijo en un comunicado que él y su familia están satisfechos con el acuerdo.

"Evitar un juicio nos permitirá -y espero que sea igual para toda la comunidad del sur de Arizona- enfocarnos en nuestra recuperación", señaló el texto.

El atacante fue arrestado en el lugar de los hechos. La justicia declaró entonces que sufría trastornos psiquiátricos y que no podía ser juzgado, por lo que un juez ordenó que siguiera un tratamiento hasta que estuviera apto para ser enjuiciado.

La psicóloga Christina Peitz testificó el martes que Loughner es psicótico pero no está fuera de la realidad. Además, contó que el acusado se había mostrado desilusionado por haber "fracasado", al no conseguir matar a Giffords y otros.

Pietz agregó que su condición médica ha mejorado notablemente desde que se sometió a tratamiento.

Coincidentemente, la audiencia de Loughner ocurre apenas dos días después de una matanza en un templo sij en Oak Creek (Wisconsin, norte), que dejó siete muertos; y dos semanas después de otra carnicería en un cine en Aurora (Colorado, oeste), donde murieron 12 personas.

El juez Burns preguntó al joven de 23 años: "¿Usted se acercó a la congresista (Gabrielle) Giffords con la intención de matarla? ¿Usted reconoce esto como una afirmación verdadera? ¿Es esto exacto?".

Loughner, vestido con un uniforme de convicto naranja, respondió: "Sí, lo es".

La sentencia fue fijada para el 15 de noviembre.

Loughner no mostró emociones mientras respondía a las preguntas del juez Burns y se mantuvo en silencio con los brazos cruzados durante la audiencia, que originalmente estaba prevista sólo para determinar si el acusado era mentalmente competente.

Foto de archivo entregada por el departamento de policía del condado de Pima el 10 de enero de 2011. Loughner se declaró culpable este martes de la balacera en Tucson (Arizona, oeste) en enero de 2011 en la que murieron seis personas y una congresista resultó herida, como parte de un acuerdo que lo enviará de por vida a prisión pero le evitará la pena de muerte.

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