La PS Vita fracasa en su debut, ¿punto para los 'smartphones'?

Foto: APCuando Sony presentó la PS Vita a mediados de 2011, la crítica se desvivió en elogios para la flamante consola de videojuegos del titán japonés. Por características técnicas, calidad en los gráficos y disponibilidad de títulos, todo auguraba un éxito rotundo en ventas para 2012. Sin embargo, los focos rojos se encendieron hace unos días, cuando en el balance de su debut, la PS Vita ha mostrado magros resultados en el mercado nipón.

Veamos las cifras. 324 mil unidades vendidas en la primera semana fue un número desalentador, considerando la proyección inicial. Sin embargo, en su segunda semana en las tiendas, la demanda bajó a sólo 72 mil unidades. Con una caída tan drástica en sus primeros pasos, ya se escuchan las voces que recomiendan a Sony bajar el precio de la PS Vita (actualmente, en unos 250 dólares) con tal de evitar una potencial crisis.

Pero, ¿en verdad el problema está en el precio? La historia nos suena muy, muy familiar. Basta mirar lo ocurrido el año pasado con la Nintendo 3DS, probablemente el traspié más sonoro de Nintendo desde el Virtual Boy. Esta consola salió al mercado con una osada estrategia: impulsar los gráficos en 3D como el eje central de su producto. El fracaso fue estrepitoso. Aunque iniciaron con números muy aceptables en Japón, al cabo de un mes las ventas se fueron a pique. Lo mismo ocurrió en el mercado europeo y el americano, donde la recepción fue bastante pobre.

Los ejecutivos atribuyeron el fracaso al alto precio. En efecto, la gente no entendía por qué debía pagar tanto -en México, arriba de los cinco mil pesos- por una consola con 3D. Nintendo explicó que los clientes no comprendían los beneficios de esa tecnología gráfica y, a regañadientes, recortaron el precio, con un descuento de casi 100 dólares respecto al costo inicial. Esta maniobra sirvió para salvar el barco del naufragio, dándole esperanzas a la consola para 2012 gracias a la entrada de nuevos títulos al catálogo.

No obstante, algunos analistas consideraron que el problema de la Nintendo 3DS no fue exclusivo de su estrategia de ventas, sino de un competidor que no ha sido considerado con la seriedad que se debería: los teléfonos móviles. Poco a poco, los smartphones han ido ganando terreno dentro del mercado de los jugadores casuales. Mientras que los gamers (o jugadores asiduos) mantienen su preferencia por las consolas portátiles, los ocasionales han girado la vista hacia sus celulares (o sus tablets, incluso). Encabezados por modelos como el iPhone o el Xperia Play, los teléfonos prometen poner en predicamente a las consolas, como en su momento lo hicieron con las cámaras digitales.

El caso de la PS Vita reaviva la hipótesis. Por lo pronto, Forbes ya urgió a Sony a bajar el precio si no quiere verse en predicamentos. Es lógico que los gamers seguirán apostando por la consola, pero el mercado de jugadores casuales es una tajada en disputa. Sony deberá pensar en alguna estrategia -y pronto- si no quiere que su reciente lanzamiento se convierta en una decepción en el mercado. Nintendo ya lo ha aprendido la lección dura de la 3DS: ahora su nueva consola portátil, la Wii U, coquetea con la apertura de una tienda de aplicaciones y juegos -muy similar a la App Store y al Android Market-. Bien dicen que cuando veas las barbas de tu vecino cortar...

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