Ciencia neta

El origen y los mitos del horno de microondas

Foto: iStockphoto
¿Qué sería de  tu vida sin el horno de microondas? Es evidente que  el uso de este electrodoméstico ha sido de gran avance para la vida cotidiana pues ha reducido el tiempo que lleva calentar un alimento. Alguna vez te has preguntado ¿quién lo inventó? y  ¿por qué se han creado mitos sobre él? En este post se presenta el origen y los mitos más absurdos sobre este electrodoméstico.

De acuerdo con la revista Muy interesante en el año 1946, el ingeniero e inventor estadounidense Percy Spencer realizaba las últimas pruebas con un radar llamado Magnetrón, cuya función era localizar tanques y maquinaria de guerra. En uno de sus experimentos, Spencer se interpuso en la señal del aparato; después de un tiempo hurgó en su bolsillo para sacar una barra de chocolate que ahí guardaba y encontró que su dulce estaba completamente derretido.

Para comprobar que eso no se debía a su calor corporal, colocó maíz y huevos frente al radar; después de unos minutos los alimentos se cocieron. A partir de ese experimento, el ingeniero fabricó  bajo la patente de la marca Raytheon Company, el primer horno de microondas, nombrado como 1161 Radarage.  Este dispositivo por ser de gran tamaño y con un costo elevado sólo se vendió a restaurantes y al ejercitó. Fue hasta el año 1967 que se hicieron los primeros dispositivos para uso doméstico.
Sin embargo,  la introducción de este electrodoméstico a la vida cotidiana hizo que se crearan leyendas urbanas sobre personas que enferman de cáncer por su uso o simplemente los que experimenta con cualquier animal. Aquí se presentan algunas de estas historias.

➢    Fugas de radiación.- Un mito es que mientras el microondas está trabajando esparce radiaciones electromagnéticas no ionizantes en los tejidos vivos que con el paso del tiempo pueden provocar cáncer. Sin embargo, las empresas que venden este electrodoméstico ha comprobado que cuando uno abre la puerta del microondas para sacar el alimento ya no queda ningún residuo nocivo y menos fuera del aparato.

➢    El gatito en el microondas.- Esta historia comenzó como una leyenda urbana, la cual contaba que una anciana al ver que su gatito estaba completamente mojado por la lluvia; decidió meterlo al microondas para que se secara, puso el temporizador en “descongelar” y lo echo a andar. El pelo del gato se puso inmediatamente de punta y unos segundos después explotó.

No obstante, hay personas que han convertido este mito en realidad como Kevin Baker, un adolescente  que metió durante 20 segundos al horno de microondas a un gatito de seis semanas, haciendo que la piel del felino se pudriera y este tuviera que ser sacrificado. A Baker sólo lo condenaron a asistir a clases de control de rabia y 120 horas de servicios comunitarios.


➢    Morir por secarse el cabello.- Este mito cuenta, que una joven después de pasar una noche de copas, regresó a su casa con los efectos de la resaca y para que su mamá no se diera cuenta de lo ocurrido… se metió a bañar antes de que su madre despertara; al salir se dio cuenta de que sólo faltan pocos minutos para que su madre bajara a desayunar.

En medio de su desesperación decidió meter su cabello al microondas para secarlo; después de unos segundos quedó completamente seco, sin embargo, ella cayó muerta, según cuenta la historia; los médicos tras hacerle la autopsia craneal encontraron su cerebro totalmente asado. ¡Ja!, pero la pregunta es ¿cómo metió la cabeza? Mmm… mitos y más mitos.


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