Proyecto sin fin

Tendencias del voto y nuevo gobierno

Foto: EFEEl sistema electoral mexicano de elección presidencial por mayoría simple, implica que quien gana la elección puede hacerlo con un porcentaje inferior a la mitad de los votos. En la democracia la diferencia para ganar es un voto.

Después de noventa días de campaña llegamos al día del ritual electoral. México acudió  a las urnas para renovar dos mil 127 cargos de elección popular, entre ellos, el de Presidente de la República, 128 Senadores, 300 Diputados, un Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, 6 gobernadores y 15 Congresos locales completos. Fueron convocados a votar casi 79 millones y medio de mexicanos. Los procedimientos de la votación estuvieron a cargo de un millón de ciudadanos que operaron en  más de 143 mil casillas.

Los partidos y sus candidatos deben practicar una conducta responsable. El mayor reto es para quienes no son favorecidos por el voto. Es tradición de toda democracia que quien no es favorecido reconozca con oportunidad el resultado. De la misma forma que el ganador debe plantear una relación futura de respeto y concordia hacia la oposición y hacia quienes no votaron por él.

La candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, fue la primera en reconocer que las tendencias del voto no le favorecían y en consecuencia reconoció su derrota y el respeto a los resultados electorales. Vázquez Mota se despidió del proceso electoral y con ello se puso fin a los doce años en los que el PAN estuvo en posesión de la Presidencia. El PAN deja el gobierno y se reincorpora a la oposición, su vocación política real.

Por su parte el candidato de Nueva Alianza, Gabriel Quadri reconoció la validez de las tendencias de las encuestas de salida y con ello el triunfo de Enrique Peña Nieto. Hizo un llamado a López Obrador para que asumiera una actitud responsable, reconociendo la validez de las tendencias electorales y en consecuencia, que el voto no le era favorable.

El consejero presidente del IFE Leonardo Váldes Zurita en cadena nacional dio a conocer los resultados del conteo rápido de una muestra de siete mil casillas distribuidas en todo el territorio nacional en las que Enrique Peña Nieto obtuvo entre 37.93 y 38.55% de las preferencias electorales; López Obrador, de la coalición Movimiento Progresista, logró entre 30.90% y 31.86%; Josefina Vázquez Mota, del PAN, consiguió entre 25.10% y 26.03% y Gabriel Quadri, del Partido Nueva Alianza, se situó entre 2.27 y 2.57%.

El presidente Felipe Calderón, expresó un mensaje en cadena nacional en el que señaló que de confirmarse las tendencias del voto el próximo presidente de México será Enrique Peña Nieto, solicitó a la sociedad su apoyo para cuando asuma el gobierno y manifestó su voluntad de colaborar en el proceso de transición gubernamental.

Por su parte Andrés Manuel López Obrador en conferencia de prensa y frente a algunos de sus seguidores  expreso que “hay información que nosotros tenemos que indica otra cosa de lo que se está diciéndose en lo oficial. No descalifico lo que se está dando a conocer oficialmente, sencillamente no hay todavía los datos, hace falta tener el escrutinio legal, hace falta tener la legalidad del proceso electoral y vamos hacia allá, todavía no está dicha la última palabra, vamos a esperar los cómputos distritales”.

Enrique Peña Nieto, en la sede nacional del PRI, leyó un mensaje a sus seguidores en el que dijo que “somos una nueva generación, no hay regreso al pasado. Mi gobierno tendrá puesta su visión en el futuro, en el México de grandeza y esperanza que todos queremos y anhelamos. Es momento de alentar la reconciliación nacional y de ver hacia adelante, en plena normalidad democrática. Hoy los mexicanos han elegido una nueva alternancia”.

En los siguientes seis años el nuevo gobierno desde el primer momento de su mandato legal y aún antes, deberá resolver los problemas más sentidos por la Nación: inseguridad, violencia, revisión profunda del Estado de derecho, generación de empleo para frenar la migración, recuperación de valores sociales, enfrentar en todo el país los problemas ambientales, creación de opciones de trabajo para jóvenes, sustitución de las políticas que frenan al país, y otros.

Todo ello configura los obstáculos que ponen a México en desventaja para incorporarse de manera exitosa a la globalización como lo han hecho otras sociedades que resolvieron satisfactoriamente los temas del desarrollo con justicia. Es fundamental superar las condiciones que frenan al país, se necesitan acuerdos entre los diferentes factores políticos para construir acuerdos y compromisos, que compartan una agenda que nos permita restablecer la paz y alcanzar un México justo en lo social y con rumbo económico equitativo para responder a las exigencias de la sociedad actual.

Es un reto fortalecer el régimen democrático y emprender reformas estructurales como la fiscal, energética, laboral, seguridad pública, vigencia de la ley y combate a la corrupción e impunidad, pero sobre todo, la justicia social, porque la pobreza y la desigualdad son trabas al desarrollo y a la democracia. La democratización debe empezar a permear la calidad de vida de todos los mexicanos.

Cargando...