Proyecto sin fin

La Reforma Educativa y la resistencia al cambio

Es un lugar común decir que la educación es el futuro de México y por ello es que muchos en el país recibieron con optimismo la iniciativa para reformar al artículo tercero Constitucional con lo que el Gobierno de Enrique Peña Nieto se propone realizar la Reforma Educativa que pretende ir a fondo en esta materia lo que implica un asunto con la doble vertiente cuantitativa por el volumen que supone atender a 45 millones de estudiantes en el país de todos los niveles y negociar con el SNTE, que agrupa a millón y medio de maestros y que ante el vacío de poder en el sector por el abandono del Estado, la omisión fue llenada por el sindicato con lo que pasó de grupo de presión gremial a poder factico que alcanzó la capacidad negociación suficiente para obtener  el registro de un partido político.

En este contexto la propuesta de reforma Educativa del nuevo Gobierno Federal no sólo es un tema vital para el futuro del país por lo que se refiere a avanzar en la construcción de las bases que le den competitividad a la nación en el concierto de la globalización, al crear un sistema educativo que atienda a millones de educandos, sino que además los atienda con calidad para lo cual se debe iniciar por evaluar con precisión al sector educativo calificado por organizaciones internacionales, como la OCDE, como un sistema no apto para cumplir con la función social que tiene encomendada. Por lo que lo indicado es actualizar y capacitar a los maestros.

Se ha dicho que la reforma Educativa no se puede llevar a cabo sin los maestros y este reconocimiento es el puente que inicia lo que será un largo proceso de negociación con el SNTE para ajustar no sólo lo referente al tema educativo sino también para negociar el respeto a los espacios de poder que el sindicato demanda como propios, como son el registro de su partido y la ocupación de algunas posiciones dentro de la administración pública federal.

La Reforma Educativa es también un proceso de negociación del poder de un gremio frente al poder del Estado que ya empezó a acotarlo por la vía de las reformas a las leyes, como la realizada a la Ley Federal del Trabajo, que abre al escrutinio de los agremiados el manejo de los recursos financieros del sindicato, así como al artículo tercero constitucional que reconociendo los derechos de los maestros ahora les impone obligaciones que antes se habían omitido, como la evaluación, la actualización y la capacitación del magisterio.

La Cámara de Diputados aprobó reformas a los artículos 3º y 73 de la Constitución por las cuales se establece un nuevo modelo de ingreso y promoción magisterial, con ello quedó establecida la evaluación obligatoria de profesores, procesos y resultados en el sistema educativo nacional  y se garantiza la permanencia de los maestros actualmente en funciones, al margen de sus resultados en los exámenes de oposición. Asimismo se otorga autonomía constitucional, personalidad jurídica y patrimonio propio al Instituto Nacional de Evaluación de la Educación (INEE), entre otras reformas. La minuta fue turnada por la Cámara de Diputados al Senado para su Revisión.

El Senador del PAN Ernesto Cordero, presidente del Senado, declaró que la propuesta de reforma educativa de Peña Nieto “es insuficiente, cosmética y requiere modificaciones de fondo para no seguir protegiendo los intereses de Elba Esther Gordillo y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación”. Señaló que el tema de fondo “es retomar la rectoría del Estado en materia educativa, ir terminando poco a poco con los comisionados del SNTE, elevar el tema de la evaluación a rango constitucional, fortalecer las funciones del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y la posibilidad de plasmar en la Carta Magna la prohibición de que los maestros realicen paros laborales unilaterales”.

Al conocer la aprobación de los diputados para reformar los artículos 3° y 73 de la Constitución, la maestra Elba Esther Gordillo declaró que la propuesta de Peña Nieto en torno a convertir la evaluación en ley no es más que la legalización de lo acordado con el gobierno pasado.

El SNTE estuvo de acuerdo en lo general con la reforma educativa. Elba Esther Gordillo, advirtió: “No podemos permitir la amenaza, la coerción. A los maestros no se les amenaza, a los maestros se les exhorta, se les invita a ser mejores, se les estimula”. Dijo que los maestros celebran que el gobierno de Enrique Peña Nieto se haya pronunciado por recuperar la rectoría de la educación en México, pues “para el sindicato fue muy desgastante realizar facultades que no le correspondían”.

Las reformas constitucionales deben ser aprobadas por la mayoría de las entidades federativas por lo que faltan algunos meses para que entre en vigor la Reforma Educativa, también falta ajustar las leyes reglamentarias, lo que abre el margen para la negociación política y la construcción de nuevos equilibrios de poder los cuales se van a generar desde la resistencia al cambio, como la resistencia pacífica y civilizada contra la reforma educativa anunciada por Elba Esther Gordillo, y no desde la colaboración y la responsabilidad social, así es como han avanzado grupos como el SNTE que utilizan el peso de su número para conservar lo obtenido. Aunque existe la posibilidad que el presidencialismo autoritario que les otorgó el poder ahora se los arrebate. No se puede descartar.

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