Mantén calma y...

Mantén calma y no robes el escudo nacional

El 13 de febrero fue el Día del Águila Real. Y el 24 de febrero será el Día de la Bandera. En medio de estas conmemoraciones aún nadie se hace cargo del plagio más flagrante que haya sufrido jamás el escudo nacional.

Pero ojo: que este escrito no se vuelva estandarte de batalla para los grupos fundamentalistas descritos en el texto de este blog hace apenas unas semanas.

Hay una diferencia abismal entre usar el icónico emblema mexicano para vilipendiar minorías y hurtarlo para vender cervezas. Por cierto, muy mala chela.

Hace dos años, durante un viaje al estado de la Florida, me topé en un bar con una botella de Maduro, una cerveza fermentada y elaborada en Tampa por la Cigar City Brewing Company. Además del desagrado de su gusto –supuestamente una brown ale (cerveza oscura de malta tipo inglesa)–, me dejó peor sabor de boca ver que descaradamente usaban en su etiqueta el escudo de México.

La versión actual del escudo se usa desde el diseño aprobado en 1968. La del águila real exponiendo su perfil izquierdo, con serpiente en su pico y su garra derecha, arriba de un nopal florecido y con dos ramas (encina y laurel) en semicírculo inferior. Y la cerveza Maduro la usa tal cual para ilustrar su etiqueta.

En aquella primavera de 2011 un buen amigo y gran abogado mexicano me aclaró que tal diseño infringe la convención internacional de la Organización Mundial de la Propiedad Industrial: se prohíbe el uso de los escudos, distintivos o símbolos nacionales en las etiquetas o marcas de los productos.

[Mantén la calma y responte: ¿eres antisemita?]

Existe una ley vigente sobre el escudo, bandera e himno nacionales decretada desde 1984. Sobra decir lo que ahí expresa y que todos sabemos si pasamos por clase de civismo en la escuela primaria. Y esta ley, como muchas otras decretadas por muchos países, está protegida por la OMPI, un organismo creado por la ONU para “fomentar la creatividad y promover la propiedad intelectual a través del mundo”.

Evidentemente los diseñadores de Cigar City Brewing Company en Tampa carecen de creatividad. Pero les sobra malicia.

Habrán aprendido las artes de la fechoría gracias a su jefe, Joey Redner, dueño de la planta cervecera ubicada muy cerca del aeropuerto de Tampa.

En el blog de la cervecera Joey Redner, exactamente hace 4 años, presume la etiqueta de Maduro con el escudo nacional mexicano frontalmente. Cuatro años de ilegalidad.

¿Quién es este señor Redner? Es el hijo de Joe Redner, mejor conocido por esos lares como “the strip club king”. Tan famoso o infame –según el tarro de cerveza con el que se mire– que estelariza un documental sobre su batalla por mantener abierto su multimillonario negocio de teiboleras apelando a la primera enmienda de la constitución de los Estados Unidos que garantiza la libertad de expresión.

Más allá del debate sobre si bailar en cueros –y cobrar el baile– al ritmo de “Girls, Girls, Girls” de Mötley Crüe es constitucional, no cabe de duda que las artimañas y el dinero de Papa Redner han sido heredadas a Redner Junior para cínicamente robarse el trabajo original diseñado por el muralista mexicano Francisco Eppens Helguera, a quien se le encargó la ilustración del símbolo patrio que vemos a diario en monedas, sellos y documentos oficiales.

La Secretaría de Relaciones Exteriores tiene consulado móvil en Tampa que opera de las 9 a las 19 horas, a 30 minutos de la Cigar City Brewing Company y, muy pronto a 15 minutos del bar que Joey Redner está por abrir en la ciudad. Quizás tras un largo día tramitando pasaportes, se animen a tomarse una cheve bien fría y descubran que alguien se robó el distintivo más nacional que tenemos. Y claro, que a la mañana siguiente hagan algo al respecto contra Maduro.

Mantén calma


También puede interesarte:

Mantén la calma y párate de tu silla
Mantén la calma y enamórate en Güero TV
Mantén la calma y vota por Juan Pablo III

Cargando...