Mantén calma y...

Mantén calma y ¡cúrate pronto!

Reconozco que me equivoqué. Hace más de cinco meses publicaba en este blog mi opinión sobre un caso muy grave en este país, titulado como “Mantén calma y sigue disléxico”.

Ahora lamento esa especie de maldición que arrojé desconsideradamente. Porque el problema ya se ha vuelto crítico. Se ha puesto peor.

En vez de leer IFAI, leyó IIOP. En vez de ver a Emilio, ve Manlio.

Es necesario tomar medidas urgentes. Acá le ofrezco una guía rápida para tratar tu dislexia adulta:

1.    Reaprendizaje de los sonidos y el reconocimiento de las letras.
Desde las letras más sencillas para ti y queridas tuyas: P, seguido de R. Termina con I.
Bien. Esas tres letras, juntas, suenan al rugido de un dinosaurio.
Ahora unas que te dan miedo: Moooo… Reeee… Naaa.
¡No corras! Piensa que es como en las telenovelas: siempre llegará alguien a rescatarte de los malditos villanos. Para eso están los guionistas.

2.    Toca las palabras que oyes.
Por ejemplo, si te dicen “gendarme” tendrás que abrazar al mismo tiempo un soldado y un policía. Sí, eso es un gendarme: un militar con extra chamba policíaca.
Una que tienes que diferenciar con el tacto. Si oyes “gaviota”, tendrás que ir a la playa y atrapar una. Hay cosas que ya cambiaron. Ten respeto.

3.    Usa colores para marcar lo más importante.
A ti te gusta el rojo. Pero otros pensarían que eso es de rojillos. Cosa morena.
Así que consíguete un marcador de otro color. Azul, no. Está tomado y en decadencia.
¿Verde? Yo creo que puedes usar ese color para subrayar lo que importa más.
Ese color te ha ayudado a estar a donde llegaste. Tenle cariño.

4.    Ayuda tecnológica.
Seguramente hay una app para tu problema. Pero si no sabes descargarlas, pues simplemente agarra una de esas grabadoras de antaño y úsala para reproducir lo que dices y así te darás cuenta de cómo hablas mal y de tus errores.
Solo que ten cuidado: no dejes prendida la grabadora en momentos íntimos ni la pierdas de vista.
Ojalá te sirvan estas cuatro recomendaciones. Y siempre recuerda que la dislexia no tiene nada que ver con la inteligencia, por más de que veas que otros se burlan de ti.
Solo es que tu cerebro procesa la información de otro modo. Muy, pero muy, diferente a los demás.

Mantén calma

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