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Violencia doméstica: un plan para protegerte

Foto: iStockphotoPor Verónica Mezzini

Vives con miedo dentro de tu propia casa y, paradójicamente, la persona que más tendría que contenerte es la que más terror te provoca. Si tu pareja se convirtió en una amenaza para ti, si te ha lastimado o sus ataques ponen en peligro la seguridad de tu familia, es hora de actuar. Si tú o alguien allegado está pasando por una situación de violencia doméstica, haz un plan para evitar que la agresión se convierta en una tragedia mayor.

Comienza por compartir tu problema a alguien, ya sea un amigo, un ser querido, un profesional de la salud o contacto cercano. No será fácil, pero encontrarás alivio. Luego debes crear un plan de seguridad, en el que debes tener en claro qué hacer, tanto si decides quedarte en tu casa o consideras marcharte, y también cómo debes actuar una vez que estás fuera. 

Cualquiera sea tu plan, es importante que seas muy cuidadosa. Recuerda que cuando los abusadores sienten que pierden el control (por ejemplo, cuando su víctima quiere abandonarlos), la agresión empeora. Estos consejos de expertos podrían ayudarte:

Escenario 1: Si sigues en tu casa


- Busca un lugar seguro cuando ocurran las discusiones, y evita aquellos que no tengan puertas, o que guarden elementos que podrían convertirse en armas, como la cocina. Practica vías de escape.

- Ten a mano siempre una lista de las personas a las cuales contactar, y si es posible memoriza todos los números importantes, como policía, líneas de ayuda gratuita (hotlines), amigos y refugios cercanos.

- Advierte a tus vecinos que llamen a la policía si escuchan ruidos violentos, y adiestra a tus niños para que marquen el 911 en caso de una agresión. 

- Establece una palabra clave o signo para que tu familia, amigos, maestros y compañeros de trabajo sepan cuándo necesitan llamar por ayuda.

- Si aún no piensas marcharte de tu casa, de todas maneras ten en mente un lugar adonde ir, la forma en que te irías, y mantén un bolso escondido con los artículos que usas todos los días. No te olvides de tener también un plan para tu mascota.

- Utiliza tu teléfono y tu computadora con mucho cuidado, tu abusador podría estar monitoreándote. Asegúrate de borrar la historia de tu navegador y de cambiar las contraseñas frecuentemente.

Escenario 2: Si estás pensando en abandonar tu casa

- Ten en mente dónde irías y quiénes podrían ayudarte, desde personas que podrían tener un bolso tuyo por las dudas, hasta quienes podrían prestarte dinero.

- Ten monedas para llamadas telefónicas o un celular contigo y si puedes, abre una cuenta de banco o tarjeta de crédito a tu nombre.

- Practica tu escape, yendo a la tienda, a sacar la basura o a pasear las mascotas. Piensa si te llevarás o no a tus niños. A veces, esta situación puede hacer que sus vidas corran peligro.

- Tu maleta o bolso debe contener: dinero, las llaves del carro, la casa y la oficina, ropa adicional, medicinas, documentos importantes tuyos y de los niños, desde partidas de nacimiento hasta licencia de conducir, registración del auto, pasaportes, green cards, permisos de trabajo, seguro, etc., artículos para tus niños como juguetes y frazadas, y cosas con valor espiritual como joyas o fotos.

- Recuerda revisar tu plan con frecuencia.

Escenario 3: Una vez que dejaste tu casa

- Solicita un PPO (Orden de Protección Personal, por sus siglas en inglés) en la Corte, quédate con una copia y dale una a la policía, a la gente que cuida a tu niño, al colegio y a tu jefe.  Avisa de tu situación y déjales una fotografía de tu agresor. Ten un plan para abandonar tu trabajo si tu pareja aparece.

- Cambia de número de teléfono inmediatamente, monitorea llamadas, guarda y documenta todos los contactos, mensajes, heridas u otros incidentes que envuelvan al agresor. Evita quedarte sola. Cambia la cerradura  de tu casa y avisa a los vecinos que ya no vives con tu pareja. Pídeles que llamen a la policía si lo ven merodeado.

- No vayas a las tiendas y sitios que frecuentabas cuando estabas con él.

- Ten un número de ayuda a quien llamar en caso de que sientas que desistes, puede ser un grupo de ayuda.

Recuerda que en cualquiera de los escenarios,  tu seguridad es lo más importante. Buscar ayuda es el primer paso para salir de esta peligrosa situación.

Dónde buscar ayuda.

Si vives en Estados Unidos puedes encontrar una

lista de centros e instituciones cercanas a ti en el sitio del Departamento de Justicia. La 

línea nacional de ayuda de Violencia Doméstica es 1-800-799-SAFE (7233),

y si necesitas asistencia inmediata, llama al 911.

Si vives en otros países, contacta a un centro

de salud o a la policía. Si tienes una urgencia, ten a mano el número de

emergencias nacional.

Fuentes:  Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica (NCADV, por sus siglas en inglés), Mayo Clinic y Domestic Violence Handbook

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