Corte de Caja

Corte de Caja

Seguro te enteraste de lo que pasó en la semana, pero no desde esta óptica

Después de una despedida imperial, Enrique Peña Nieto, ex gobernador del Estado de México, por fin dijo las palabras que no se había atrevido a decir en seis años: “Sí quiero ser Presidente”. Como si existiera alguien que no lo supiera, el pre candidato vino a aliviar la intensa incertidumbre que nos aquejaba. ¿Qué tal que se arrepentía? Nos iba a dejar con las ganas de ver a ‘La Gaviota’ en el balcón presidencial en el momento de dar El Grito. Pero ahora podemos dormir tranquilos y los mercados volver a la calma, después de todo, se lo dijo a López Dóriga y eso es lo que vale. Porque nadie se había dado cuenta que le tenía ganas a la silla grande.

Con excepción de Marcelo Ebrard, que todo lo ve y todo lo sabe, quien ni tardo ni perezoso también alzó la mano con toda y Rosalinda del brazo. Cómo estarán las cosas que su novia, de nacionalidad hondureña aún, ya hasta canta el himno mexicano mejor que muchos políticos cuyo nacionalismo lo traen tatuado en la piel. Nada más para rematar, don Marcelo fue y llenó el Auditorio Nacional con puro simpatizante de a deveras, porque ya sabemos que los acarreados no se pintan de amarillo, Como creen, si eso sería regresar a las viejas prácticas del PRI que tanto critíca el jefe de gobierno capitalino; y como también es austero, seguro que el recinto fue prestado, porque no cobran por usarlo ¿o sí?

Y mientras las muestras de músculo político saturaban las pantallas, el horror llegó a Veracruz en las narices de todos los procuradores de justicia del país. Si así se las gasta el crimen en un sitio que se suponía para esas fechas ya debería ser un búnker, qué nos espera al resto. Debe ser un caso menor, cuando el gobierno jarocho prefiere solucionar y llegar al fondo del asunto por sí solo y no pedir que la PGR atraiga las investigaciones. Bueno, quién puede culparlo, si por cada 20 indiciados que mete a la cárcel esa dependencia, 21 salen libres. Además, la administración veracruzana de Javier Duarte es tan eficiente, que si no existe la solución la inventa.

Ahí está el caso de los famosos ‘tuiteros’, que de terroristas pasaron a ser simples perturbadores del orden tras sacarse de la manga una ley que le desenredara el nudo judídico donde ellos mismos se metieron. Los funcionarios, no los tuiteros. Habrá que ver a cuanto funcionario encierran bajo este precepto, ya ven que su boquita ni daño hace y ni alteran los nervios. Ahí de repente un militar saldrá a corregir a alguno por llegar tarde y en estado etílico a las ceremonias cívicas. Pero como dijo el gobernador de Baja California: “Ahí muere” ¿o no?

Después de todo, tanto alboroto es cuestión de percepción. Por eso el presidente Felipe Calderón, se puso casco, botas y traje de buzo y se fue a Estados Unidos a promocionar al país con su The Royal Tour. Porque lo importante es que los estadounidenses nos vean bonito. Aquí nos quejamos porque somos quisquillosos y malintencionados y no vemos que todo lo que pasa es para curtirnos ahora que las bolsas colapsen y se acabe el mundo. O para cuando empiecen las campañas, que es casi lo mismo.

Por eso, Ernesto Cordero, el ex secretario que sobrevive con seis mil pesos, ya se preparó e hizo lo indispensabe para darle al mal tiempo una buena cara. Y qué mejor que una blanca y perfecta dentadura, recién desempacada y con fluor incluido. Aquí en Corte de Caja tenemos tres teorías de su nuevo look dental: a) Quería demostrar que a pesar de lo que dicen, sí tiene colmillo, b) Lo hizo para darle batalla al ‘Muñeco Mediático’ o c) En caso de que Josefina Vázquez le gane la partida, puede hacerle la competencia a Luis Miguel.  ¿O ustedes qué opinan?.
Fotos: Cuartoscuro

Cargando...