Afirma neonatóloga que padecen cólicos 15% de los recién nacidos

Guadalajara, 31 Ene. (Notimex).- Alrededor del 15 por ciento de los recién nacidos desarrolla cólicos, definidos como dolores intensos en la zona abdominal, los cuales suelen aparecer entre la tercera y la sexta semanas de vida, informó la neonatóloga María Elena De León Ruiz.

La especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco dijo que este malestar suele desaparecer en promedio dentro de los tres meses de vida y destacó que en su origen pueden incluirse desde inadecuadas técnicas de alimentación, intolerancia a componentes de la leche, hasta tener un temperamento ansioso.

De León Ruiz, quien encabeza dicha especialidad en el Hospital de Ginecobstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO) del Instituto en el estado, añadió que los cólicos producen irritabilidad, llanto y enrojecimiento facial en los bebés.

El llanto de un bebé, cuando padece cólico, es fácilmente distinguible por la mamá, se trata de un “chillido penetrante” cuya duración puede fluctuar entre dos y 15 minutos, alterándose con episodios de calma, pudiendo prolongarse en algunos casos hasta por tres horas, comentó.

Agregó que los cólicos en promedio suceden tres veces por semana y detalló que una técnica de alimentación inadecuada ya sea con biberón o al seno materno que propicie deglución excesiva de aire, puede desencadenarlos.

Sin embargo, mencionó que existen casos en que la causa de fondo es más compleja como ser alérgico a las proteínas, o a algún componente de la leche, o más aún, padecer reflujo gastroesofágico, tener una hernia inguinal e incluso torsión testicular.

Indicó que para prevenir los cólicos se recomienda verificar que el orificio del biberón permita goteo continuo, ayudar al bebé a expulsar el aire al terminar de alimentarlo, respetar sus horarios de comida, y eventualmente incluir un masaje abdominal con las palmas de las manos para facilitar la expulsión de gases.

Cuando la alimentación es al seno materno, es aconsejable que la madre evite consumir café, chocolate, nuez o fresas porque son potencialmente irritantes para el bebé; otra opción es distraer al niño con juegos, baile, caminata, paseo en carriola para reducir el estado de ansiedad y con ello la posibilidad de llanto.

“Cuando el llanto es fuerte y difícilmente consolable se debe acudir al especialista quien determinará si el origen del malestar es más complicado e indicará las acciones a tomar, que pueden ser desde la prescripción de tratamiento médico, hasta una cirugía”, añadió.

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