La gente madrugó para ejercer su voto y desde antes de que abrieran las casillas ya había decenas formados. Pero siempre hubo espacio para echarse una tortita de tamal o un taquito de barbacoa para no tener la panza vacía.
Checa esta crónica:
La gente madrugó para ejercer su voto y desde antes de que abrieran las casillas ya había decenas formados. Pero siempre hubo espacio para echarse una tortita de tamal o un taquito de barbacoa para no tener la panza vacía.
Checa esta crónica: