Por Jesús Del Toro
Una imagen de un dramatismo extraordinario ha recorrido el mundo. Es una fotografía que da testimonio de los sucesos en Moore, Oklahoma, una pequeña comunidad arrasada el pasado lunes 22 de mayo por un monstruoso tornado categoría 5 que devoró escuelas, casas, edificios públicos y se llevó las vidas de al menos 24 personas.
Pero la fotografía de la familia Cobb, sobreviviente entre las ruinas de la escuela primaria Briarwood, da cuenta no sólo de la tragedia y el dolor que el tornado arrojó violentamente en Moore, sino también de la fortaleza, solidaridad, esperanza y el inmenso valor del amor familiar: un padre consuela a su hija en sus brazos mientras, unos pasos atrás, la madre, con la cara cubierta de sangre, lleva de la mano a otra pequeña. Todos ellos a salvo, pero con la escuela Briarwood destruída al fondo y otros niños consternados cerca de las ruinas.
La icónica imagen, publicada originalmente por el periódico ‘The Oklahoman’ y divulgada por la agencia AP, es

